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Luis Caputo y gobernadores durante la 32ª Conferencia Industrial Argentina
Nacionales · 3 min

Gobernadores condicionan el fin de Sellos a una revisión de la coparticipación

Por Redacción Pampa Liberal

Caputo propuso eliminar el tributo provincial, pero mandatarios de distintos signos reclamaron discutir al mismo tiempo los impuestos nacionales y el reparto de recursos. Catamarca aseguró que ya lo suprimió y San Juan se mostró dispuesto a negociar.

La propuesta de Luis Caputo para eliminar el Impuesto de Sellos abrió una pulseada con los gobernadores. Varios mandatarios condicionaron el cambio a una discusión más amplia sobre la coparticipación y los tributos nacionales que no se distribuyen entre las provincias, aunque no hubo un rechazo uniforme: Catamarca afirmó que ya suprimió Sellos y San Juan aceptó analizar modificaciones.

El ministro de Economía llevó el planteo a la 32ª Conferencia Industrial Argentina. Frente a empresarios y gobernadores, propuso avanzar con un acuerdo para sacar un impuesto provincial que encarece contratos y operaciones formalizadas. El objetivo es atendible: menos impuestos distorsivos reducen costos y mejoran las condiciones para invertir.

La respuesta de Martín Llaryora fue ampliar el temario. El gobernador de Córdoba sostuvo que no sería razonable eliminar un tributo provincial sin revisar también cargas nacionales, entre ellas el Impuesto sobre los Créditos y Débitos Bancarios, y los recursos que la Nación recauda pero no coparticipa.

Maximiliano Pullaro siguió una línea parecida. El gobernador de Santa Fe defendió las rebajas impositivas aplicadas por su administración, pero reclamó que la discusión alcance al conjunto del sistema tributario y no quede limitada a una fuente de ingresos provincial.

Rolando Figueroa, gobernador de Neuquén, puso el foco en la distribución federal. Cuestionó cuánto vuelve a las provincias de los recursos recaudados y planteó que cualquier reforma debe contemplar las diferencias entre lo que cada distrito aporta y lo que recibe.

No todos los mandatarios adoptaron la misma posición. Raúl Jalil afirmó que Catamarca ya eliminó el Impuesto de Sellos, mientras que Marcelo Orrego, gobernador de San Juan, se mostró dispuesto a estudiar cambios. Esas respuestas impiden presentar el episodio como un rechazo cerrado de las provincias.

La controversia expone un problema que excede a Sellos. La Argentina necesita bajar impuestos que castigan la producción, la inversión y la formalidad, pero cada nivel del Estado procura preservar su caja y propone empezar el ajuste por la ajena. Ese incentivo demora una reforma integral y mantiene un sistema costoso para quienes producen.

El reclamo provincial sobre la coparticipación no vuelve conveniente al Impuesto de Sellos. Sí muestra que eliminarlo mediante una negociación aislada será políticamente difícil si la Nación no acepta revisar cargas propias y el reparto de recursos. La salida consistente no es conservar un mal impuesto para compensar otro, sino acordar una reducción coordinada del gasto y de la presión tributaria.

Caputo puso sobre la mesa un objetivo correcto, pero los gobernadores trasladaron la discusión al terreno en el que se define quién resigna recursos. El resultado dependerá de que Nación y provincias dejen de intercambiar reproches y acuerden qué gastos y qué impuestos están dispuestas a recortar.

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