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Sede de la TV Pública en Buenos Aires, uno de los medios públicos alcanzados por el recorte
Nacionales · 3 min

Menos militancia paga, más orden: el Gobierno BUSCA recortaR 500 cargos en medios públicos

Por Redacción Pampa Liberal

El Gobierno nacional avanza con un plan de retiros voluntarios en Radio y Televisión Argentina (RTA) que apunta a reducir alrededor de 500 puestos de trabajo en los medios públicos. La medida alcanza a la TV Pública, Radio Nacional, Encuentro, Paka Paka, DeporTV y Canal 12 de Trenque Lauquen, y representa un recorte cercano al 20% de una estructura que hoy cuenta con unos 2.400 empleados.

La decisión no surge de la nada. Es la continuidad de una política que la administración de Javier Milei viene sosteniendo desde el inicio: achicar el gasto del Estado, terminar con estructuras sobredimensionadas y poner fin a años de uso político de los medios financiados por los contribuyentes. Durante décadas, los medios públicos funcionaron más como plataformas de militancia que como servicios informativos al ciudadano, con planteles inflados, contratos discrecionales y producciones que nadie miraba, pero que todos pagaban.

El plan actual se instrumentará a través de retiros voluntarios, una vía menos traumática que los despidos directos, aunque ya generó el rechazo automático de los gremios. Desde el oficialismo sostienen que Radio Nacional, por ejemplo, tiene alrededor de 1.100 empleados para operar unas 50 emisoras, una relación que no encuentra comparación con el sector privado y que resulta insostenible en un contexto de orden fiscal.

El recorte también incluye la revisión de coproducciones, contratos de programas y la reorganización de estructuras físicas, como la unificación de edificios en distintas ciudades. El objetivo declarado es claro: reducir costos, eliminar duplicaciones y redefinir el rol de los medios estatales para que dejen de ser una carga permanente sobre el presupuesto público.

En 2024 ya se había implementado un primer plan de retiros que permitió la salida de unos 200 empleados, aunque el resultado fue menor al esperado. Ahora, con las privatizaciones descartadas por el Congreso, el Gobierno apuesta a una reducción más profunda para adaptar los medios públicos a una lógica de funcionamiento más austera y profesional.

La discusión de fondo excede el número de cargos. Lo que está en juego es un cambio de paradigma: pasar de medios estatales concebidos como refugio de militantes y operadores políticos, a estructuras más pequeñas, eficientes y, en el mejor de los casos, útiles para la sociedad. En un país donde millones de trabajadores del sector privado sostienen el sistema con impuestos cada vez más altos, el mensaje es contundente: el ajuste ya no es selectivo y los privilegios de la vieja política empiezan a caer, incluso en uno de sus bastiones históricos.

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