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Sergio Ziliotto, gobernador de La Pampa, responde preguntas de la prensa frente a micrófonos en la vía pública
La Pampa · 4 min

Mala administración: Ziliotto quiere tocar fondos atados porque el presupuesto no alcanzó

Por Redacción Pampa Liberal

El gobernador Sergio Ziliotto le pidió a la Legislatura autorización para usar temporalmente recursos afectados —plata que por ley ya tiene un destino asignado— y para ampliar partidas del presupuesto. El objetivo declarado es sostener servicios y pagar los aguinaldos. Es octubre y el presupuesto vigente, el que administra su propio gobierno, no le alcanza.

El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, le pidió a la Legislatura provincial permiso para dos cosas al mismo tiempo: usar de manera temporal recursos afectados y ampliar partidas presupuestarias. La finalidad declarada es sostener los servicios y pagar los aguinaldos. Lo informó la agencia Noticias Argentinas en un despacho fechado el 7 de octubre en Buenos Aires, reproducido por el sitio Todo Basquet.

Hay que traducir el vocabulario, porque ahí está el fondo del asunto.

Un recurso afectado es plata que, por ley, tiene un destino fijado de antemano. No es caja libre: entra para una cosa determinada y no puede gastarse en otra. Ampliar partidas es aumentar el monto autorizado para gastar en un rubro por encima de lo que preveía el presupuesto vigente.

Sin tecnicismos: el gobernador pide permiso para gastar más de lo autorizado y, además, para echar mano a fondos reservados para otro fin.

Y lo pide en octubre, con el año casi terminado, para cubrir dos conceptos que no son ninguna sorpresa: el funcionamiento del Estado y el aguinaldo. El aguinaldo no es una contingencia imprevista. Está en el calendario, se repite todos los años y se proyecta con meses de anticipación.

Ahí aparece el problema de gestión. El presupuesto vigente es el que administra y ejecuta el propio Ejecutivo provincial que conduce Ziliotto. Si a esta altura del año no alcanza para sueldos y funcionamiento, el pedido funciona también como diagnóstico de cómo se administró: primero se reclama más margen, después se explica el desvío.

Porque la explicación es lo que falta. En la versión disponible del cable no figura cuánta plata se necesita, qué fondos afectados se tocarían, qué partidas se ampliarían ni por cuánto tiempo. Tampoco qué se gastó de más o qué ingresó de menos respecto de lo previsto.

Seamos precisos con el estado del trámite. Esto es un pedido al Poder Legislativo: no hay norma aprobada, no hay autorización otorgada y no hay un peso de esos fondos ya movido. La nota tampoco informa cómo sigue el trámite parlamentario ni qué posición tomaron los bloques. Nada de esto configura, por sí mismo, una irregularidad ni una maniobra ilegal: pedirle permiso a la Legislatura es el camino institucional. Lo que discutimos es la administración que llevó hasta acá.

Para el pampeano que trabaja y paga impuestos, la consecuencia es concreta. Si la Legislatura habilita el uso, fondos que tenían un destino propio fijado por ley van a terminar financiando gasto corriente del Estado provincial. Ese destino original queda postergado hasta que la plata se reponga.

La pregunta razonable no es si la Legislatura acompaña, sino con qué información sobre la mesa vota. Un pedido de esta naturaleza debería venir acompañado de:

  • El monto exacto que se solicita y las partidas que se amplían.
  • Qué fondos afectados se tocan y qué destino legal tenían.
  • En qué plazo se reponen esos recursos y con qué ingresos.
  • La ejecución presupuestaria actualizada, para ver dónde se corrió el gasto respecto de lo aprobado.

Nada de eso es un favor al periodismo. Es el mínimo para que los diputados voten sabiendo qué autorizan y para que el contribuyente entienda qué se hace con lo que aporta. El alcance del control legislativo sobre el Ejecutivo pampeano ya viene siendo materia de discusión, como quedó expuesto cuando Ziliotto respondió por el caso del bebé de Rancul y le puso límites a Diputados.

A nivel nacional la respuesta a la falta de plata fue otra: achicar la estructura antes que ensanchar la caja, como mostramos cuando publicamos que el Estado nacional tiene 72.440 empleados menos que en 2023. En La Pampa, el Ejecutivo pide más aire financiero para llegar a fin de año.

Del otro lado del mostrador, el sector productivo pampeano viene pidiendo lo contrario. Frente al propio gobernador, la Agrícola reclamó bajar impuestos y recuperar rutas y caminos. Esa conversación se vuelve difícil cuando el Estado provincial llega a octubre necesitando un permiso extraordinario para pagar sueldos que ya estaban previstos.

Que la Legislatura pregunte antes de firmar. Pedir más margen es fácil; explicar por qué el presupuesto propio no alcanzó es la parte que todavía falta.

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