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Algun ministerio que no le importa a nadie
Nacionales · 4 min

Motosierra con números: el Estado nacional tiene 72.440 empleados menos que en 2023

Por Redacción Pampa Liberal

El Estado nacional tiene hoy 72.440 empleados menos que cuando asumió Javier Milei, según los datos oficiales del INDEC. Es la cara más concreta del ajuste: menos planta estatal, menos gasto, y la promesa de que esa reducción se traduzca en menos impuestos para los argentinos.

Cada peso que el Estado nacional deja de gastar en sueldos es un peso que no te sale del bolsillo en impuestos. Así de simple, y así de incómodo para quienes durante años dieron por sagrada una planta pública que no dejaba de crecer.

Los números lo confirman. Según el informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), consultado por la agencia Noticias Argentinas y reseñado por Diario El Norte, la planta de la Administración Pública Nacional, empresas y sociedades del Estado pasó de 341.465 puestos registrados a fines de 2023 a 269.025 en el último dato disponible.

La cuenta es simple: 72.440 empleos públicos menos desde que Javier Milei asumió la Presidencia en diciembre de 2023.

En otras palabras: Estado grande antes → motosierra después → Estado más chico ahora.

El ajuste no se frenó en el último mes relevado. Se recortaron 1.446 puestos respecto del mes anterior, una baja del 0,5%. Contra el mismo mes del año pasado, la caída fue del 5,8%. En términos interanuales, el Estado nacional tiene 16.469 empleados menos.

Las empresas y sociedades del Estado tampoco quedaron afuera del ajuste: eliminaron 158 puestos respecto del mes previo, una baja del 0,2%. El INDEC desglosa el recorte por tipo de administración y organismo, lo que confirma algo que en Pampa Liberal venimos diciendo: la motosierra no fue un verso de campaña.

El arquitecto de buena parte de este proceso tiene nombre y cargo: Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado. El funcionario difundió en sus redes un gráfico con la variación acumulada de puestos estatales desde fines de 2023, y fue directo sobre para qué sirve achicar el Estado: “Seguimos bajando el gasto para poder seguir bajando impuestos. VLLC!”.

Ahí está el resumen del rumbo: sacarle al Estado la grasa que sobra para dejarte a vos más guita en el bolsillo.

Ahora el matiz, porque los datos exactos importan más que el relato. El informe del INDEC mide puestos registrados, no detalla la modalidad de cada baja. ¿Cuántos fueron despidos directos? ¿Cuántos retiros voluntarios, jubilaciones o contratos que simplemente no se renovaron? ¿Cuánto ahorro fiscal representa esa reducción en pesos, no solo en puestos? Son preguntas que el propio Gobierno todavía no respondió con el mismo detalle con el que publicó el gráfico.

Hay otro punto que conviene aclarar antes de repetirlo como un dato cerrado: el gráfico de Sturzenegger que acompañó el anuncio llega hasta agosto de 2024, y la nota consultada no precisa con claridad si el último dato del INDEC corresponde al mismo mes o a uno posterior. La caída de fondo —72.440 puestos menos desde fines de 2023— se sostiene en ambas fuentes, pero conviene no mezclarlas como si fueran la foto de un mismo mes sin confirmarlo primero.

La otra cara de la discusión también existe, y no la vamos a esconder. Especialistas en empleo público advierten que una reducción de esta magnitud puede afectar la prestación de servicios esenciales y la capacidad administrativa del Estado. Es una advertencia legítima. Lo que no aparece, al menos hasta ahora, es un caso concreto y verificable de un servicio público que haya dejado de funcionar por falta de personal. Si eso ocurre, también lo vamos a contar.

Ahí sí que hay contraste político. Durante años, cualquier intento de tocar la planta estatal se trató como un ataque a los trabajadores. Hoy el propio organismo que mide el empleo en la Argentina confirma que el Estado nacional empleaba 72.440 personas más de las que emplea ahora, sin que nadie pueda mostrar, con nombre y apellido, un servicio público caído por eso.

El rumbo tiene una lógica de fondo: cada puesto que se borra del Estado es, en la cuenta oficial, un paso hacia bajar impuestos. La misma lógica que empuja la baja del impuesto al cheque o que el economista Adrián Ravier viene explicando desde hace rato: no hay baja de impuestos sostenible sin baja de gasto público.

El Estado nacional tiene hoy 72.440 bocas menos para alimentar con tu plata. La apuesta es que vos termines pagando menos para sostenerlo. Esa es la motosierra, sin relato de por medio.

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