Hay hechos que, aunque no hayan sido confirmados públicamente, tienen una carga de gravedad tan profunda que el silencio —y ahora también el cierre administrativo— solo los vuelve más escandalosos.
Desde agosto de este año, bajo el número de expediente 8503/2025, se investigó en la Fiscalía de Investigaciones Administrativas de La Pampa un posible caso de negligencia sanitaria vinculado a una jornada de donación de sangre organizada por el Ministerio de Salud provincial. Según versiones no desmentidas, la sangre recolectada habría sido olvidada fuera de la heladera durante horas y luego descartada por completo.
Pero ahora, como si nada de esto importara, la causa fue cerrada. Sin explicaciones públicas. Sin información oficial. Sin sanciones visibles. Sin respeto por la ciudadanía. Silencio absoluto.
El gobierno de La Pampa no solo no transparentó lo sucedido, sino que además archivó el tema como si se tratara de una anécdota burocrática. ¿Cómo puede una causa así cerrarse sin consecuencias? ¿Dónde quedó la responsabilidad de los funcionarios? ¿Dónde quedó el respeto por los donantes, por la salud pública, por la verdad?
En un contexto donde —según trascendidos— el propio Ministerio de Salud había comprado una heladera profesional con sensores automatizados (adquirida al Banco de Sangre de la Fundación Favaloro), que notifica por WhatsApp si la temperatura se altera, el supuesto olvido de la sangre fuera del equipo y su posterior descarte no solo sería un acto de inoperancia, sino una burla al espíritu de la donación voluntaria y a la ciudadanía pampeana en su conjunto.
Porque la sangre no es un archivo administrativo.
Cada unidad perdida es una oportunidad menos para salvar una vida.
Cada acto de silencio estatal frente a esto es una mancha ética que no se borra con sellos ni carpetazos.
Desde Pampa Liberal exigimos al gobernador Sergio Ziliotto y al ministro de Salud que expliquen por qué cerraron esta causa sin informar absolutamente nada. ¿Qué decía el expediente? ¿Quién fue responsable? ¿Qué medidas se tomaron? ¿Hubo negligencia? ¿Fue un accidente o una cadena de fallos?
📣 Si fue una operación normal y se descartó sin daño, ¿por qué ocultarlo?
📣 Si fue un hecho grave, ¿por qué nadie dio la cara?
📣 Y si no fue ni una cosa ni la otra… ¿por qué archivarlo en silencio?
Cerrar una causa así no resuelve nada. Al contrario: profundiza la indignación y agranda la sospecha. La confianza pública no se recupera con secretismo, se recupera con verdad.
👉 La salud pública no puede seguir funcionando como un compartimento estanco del poder.
👉 La sangre que donan los pampeanos no puede terminar en la basura… y después en el archivo.
El expediente 8503/2025 puede estar cerrado en un escritorio.
Pero en la conciencia ciudadana, este caso sigue más abierto que nunca.


