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Terneros de raza Angus en un establecimiento ganadero
Emprender · 2 min

Productores lecheros venden terneros Angus de $1.200 ante la escasez de carne

Por Redacción Pampa Liberal

Santiago Debernardi, referente en genética bovina, impulsa un sistema de inseminación artificial que permite a los tambos obtener terneros de razas carniceras británicas de alto valor.

En medio de una coyuntura marcada por la falta de carne en el mercado argentino, algunos establecimientos lecheros han comenzado a comercializar terneros de razas carniceras de alta calidad, como el Angus, a precios que alcanzan los 1.200 dólares por ejemplar. La noticia revela una estrategia productiva que combina genética avanzada con adaptación económica, en un contexto de creciente demanda y escasez.

Uno de los protagonistas de esta transformación es Santiago Debernardi, referente en genética bovina y líder de una empresa que comercializa el 40% de las pajuelas de semen utilizadas en el país. Su compañía ha desarrollado un sistema de inseminación artificial que permite a tambos —productores de leche— obtener terneros de razas carniceras británicas, como el Angus, reconocidas mundialmente por su calidad. Estos animales, conocidos como “terneros mojados”, son retirados de la madre apenas nacen, luego de ser limpiados y secados, y se venden como producto de alto valor genético.

La decisión de vender estos terneros responde a una lógica de eficiencia: los tambos no están preparados para criarlos, ya que su negocio principal es la producción de leche. Sin embargo, gracias a la genética aplicada, pueden generar animales de gran valor comercial desde el nacimiento. En palabras de Debernardi, “el productor lechero no tiene estructura para criar, pero sí puede producir genética de carne de altísima calidad”. Así, se abre una nueva vía de ingresos para el sector, sin desviar su foco principal.

El fenómeno también refleja una respuesta del mercado ante la escasez de carne. En lugar de esperar soluciones estatales, los productores adaptan sus procesos y aprovechan la tecnología disponible para cubrir una demanda creciente. La genética Angus, por ejemplo, es altamente valorada tanto en el mercado interno como en el internacional, lo que convierte a estos terneros en activos estratégicos.

Este caso pone en evidencia cómo la innovación y la eficiencia pueden surgir desde el sector privado, incluso en contextos adversos. La capacidad de adaptación, el uso de tecnología reproductiva y la orientación al mercado permiten que los productores lecheros generen valor más allá de su actividad principal. Este tipo de iniciativas muestran que la libertad productiva puede ser una herramienta poderosa para enfrentar desafíos y generar oportunidades.

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