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Diego Álvarez, ministro de Desarrollo Social de La Pampa, durante el anuncio de créditos
La Pampa · 3 min

Primero te asfixian con impuestos, después reparten ayudas SELECTIVAS CON TUS IMPUESTOS: así funciona el emprendedurismo provincial

Por Redacción Pampa Liberal

El ministro de Desarrollo Social, Diego Álvarez, encabezó la entrega de fondos para proyectos de economía social en Uriburu y Metileo, en medio de críticas por la alta presión tributaria provincial.

Mientras miles de emprendedores pampeanos luchan todos los meses para pagar impuestos provinciales cada vez más altos, el Gobierno de La Pampa volvió a mostrar la lógica que domina su modelo económico: primero recaudar sin piedad, después repartir ayudas selectivas. Esta semana, la Provincia anunció la entrega de más de $10 millones en créditos y fondos para emprendimientos en las localidades de Uriburu y Metileo, en el marco de programas de “economía social” financiados por el Estado.

El operativo fue encabezado por el ministro de Desarrollo Social y Derechos Humanos, Diego Álvarez, junto a intendentes locales, y se presentó como una política para “fortalecer la economía local”, “acompañar a las familias” y “generar trabajo”. Sin embargo, detrás del discurso solidario aparece una pregunta incómoda que el oficialismo evita responder: ¿por qué algunos emprendedores reciben ayuda estatal mientras otros siguen siendo asfixiados por la presión impositiva?

En Uriburu, los fondos se destinaron a proyectos municipales y a créditos para emprendimientos locales, incluyendo inversiones en equipamiento para una oficina de turismo. En Metileo se replicó el mismo esquema. Todo bajo el paraguas de la Ley de Descentralización y de programas provinciales que deciden, desde el Estado, quién recibe apoyo y quién no.

El problema no es que existan emprendedores que necesiten financiamiento. El problema es el doble estándar. En La Pampa, el comerciante, el productor o el prestador de servicios que no entra en un programa oficial sigue pagando Ingresos Brutos, tasas municipales, sellos, costos laborales e inflación, sin alivio fiscal alguno. Para ellos no hay anuncios, ni actos, ni cheques simbólicos. Solo obligaciones.

Así funciona el círculo vicioso del modelo provincial: el Estado extrae recursos de todos a través de impuestos altos y reglas rígidas, y luego devuelve una parte a algunos, seleccionados mediante programas administrados por la política. El resultado no es más emprendedurismo genuino, sino dependencia, arbitrariedad y una economía que gira alrededor del gasto público.

Desde el Gobierno provincial, Álvarez sostuvo que estas políticas responden a una decisión del gobernador Sergio Ziliotto de “estar cerca de cada localidad”. Pero estar cerca no es repartir fondos: estar cerca sería bajar impuestos, simplificar trámites y dejar que el emprendedor decida cómo invertir su propio dinero, sin intermediarios políticos.

El emprendedor que progresa por mérito, riesgo y trabajo no necesita subsidios. Necesita reglas claras, impuestos razonables y un Estado que no le ponga el pie encima. Cada peso que el Gobierno entrega en ayudas es un peso que antes le sacó a otro emprendedor que no tuvo la “suerte” de ser beneficiario.

La verdadera política pro-emprendedores no se anuncia con actos ni se reparte en sobres. Se construye con menos impuestos, menos discrecionalidad y más libertad económica. Todo lo demás es relato. Y La Pampa, una vez más, sigue atrapada en un modelo que castiga al que produce y premia al que depende del Estado.

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