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Declaraciones del procurador de la niñez de La Pampa sobre la violencia adolescente
La Pampa · 3 min

¡Insólito! El procurador de la niñez pamepana le hecha la culpa a Milei por la creciente violencia adolescente

Por Redacción Pampa Liberal

En una declaración que desafía toda lógica y sentido común, el Procurador de Niñez y Adolescencia de La Pampa (Juan Pablo Meaca) —cargo político por excelencia— insinuó que la creciente violencia entre adolescentes responde a un “proceso” habilitado por el nuevo clima político que vive el país. ¿La insinuación? Culpar al Gobierno de Javier Milei por una problemática que viene creciendo en La Pampa hace años, aún cuando el liberalismo jamás ha gobernado la provincia.

Estas declaraciones surgen en un contexto crítico: robos violentos en colegios, peleas entre bandas juveniles, padres denunciando amenazas dentro de las aulas. En vez de asumir responsabilidades institucionales o revisar el fracaso de las políticas de inclusión estatal impuestas por décadas, el Procurador optó por hacer lo que la vieja política hace mejor: tergiversar, desviar y señalar al otro.

Pero el cinismo no termina ahí. La Pampa es una provincia en la que el peronismo gobierna sin interrupciones desde 1983. Ni una intendencia liberal, ni una reforma profunda, ni una política alternativa. Los jóvenes que hoy se enfrentan en las calles y escuelas fueron criados, educados y “contenidos” por el mismo modelo que el Procurador hoy parece defender. ¿Qué papel juega el Estado, que debería haber garantizado educación, límites, orden y seguridad?

Resulta además llamativo que estas declaraciones surjan desde un cargo político designado por los mismos sectores que desde hace años controlan el aparato estatal pampeano. No es un puesto técnico ni apartidario: responde a una estructura ideológica y burocrática que se niega a asumir el fracaso de sus recetas.

Desde el liberalismo, la respuesta es clara: la violencia no se combate con más Estado, sino con más responsabilidad individual, con familias fortalecidas, con instituciones que premien el mérito y castiguen el delito. Mientras la burocracia política busca excusas, Javier Milei impulsa reformas que devuelven al ciudadano el poder sobre su destino, sin tutelajes estatales que infantilizan.

Lamentablemente, en provincias como La Pampa, ese mensaje amenaza privilegios. Y por eso surgen estos discursos: para instalar la narrativa de que el cambio es peligroso, que el orden liberal trae caos, cuando en realidad es el estatismo el que ha incubado generaciones sin horizonte, sin incentivos, sin cultura del esfuerzo.

El kirchnerismo y sus variantes locales han creado jóvenes rehenes del asistencialismo, sin futuro laboral, sin disciplina escolar, sin visión de progreso. ¿Y ahora quieren hacernos creer que la culpa es de un gobierno nacional que lleva apenas siete meses y que nunca tocó un ministerio en la provincia?

El ciudadano pampeano debe abrir los ojos. El problema no es Milei. El problema es un sistema político que, ante cada nueva crisis, elige culpar al cambio antes que revisar sus propios errores.

Porque mientras algunos buscan excusas, el liberalismo trae soluciones.

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