Cesáreas nocturnas por plata: el sistema de salud que premia lo que debería evitarse
En Argentina, incluso el momento en que nace un bebé puede estar condicionado por incentivos económicos mal diseñados. Rodrigo Genoni, secretario general del Centro de Empleados de Comercio, lo denunció sin rodeos ante la Comisión de Legislación Social de Diputados: “Los últimos partos realizados fueron todos por cesárea y todos en horario nocturno. ¿Por qué? Porque los honorarios se pagan mejor de noche”. Esta frase, tan cruda como reveladora, expone una distorsión profunda en el sistema de salud que afecta directamente la vida de las personas.
Genoni brindó un panorama detallado sobre la situación crítica que atraviesan las obras sociales sindicales y privadas. Explicó que un grupo familiar recibe en promedio $80.000 mensuales en su cobertura médica, de los cuales $30.000 provienen del aporte del trabajador y $50.000 del empleador. Con ese monto deben garantizarse consultas, medicamentos de alto costo, internaciones, tratamientos para HIV, cáncer, discapacidad y partos. Todo con apenas $80.000. La ecuación es insostenible.
El problema no es nuevo. Desde la desregulación de los años ’90, las prepagas captaron a los afiliados jóvenes y sin cargas familiares, dejando a las obras sociales sindicales con los sectores más vulnerables. A esto se suma la presión corporativa de los colegios profesionales, que pueden cortar servicios unilateralmente, y la falta de médicos en localidades del interior como Acha, Macachín o Rancul. Genoni denunció que algunos profesionales facturan hasta 10 millones de pesos mensuales, mientras que en hospitales públicos se paga entre $1.300.000 y $2.600.000. La brecha es abismal. Y las consecuencias, devastadoras.
En este contexto, los incentivos perversos se multiplican. Las cesáreas nocturnas no responden a criterios médicos, sino económicos. Se elige el horario en función del honorario, no del bienestar de la madre ni del bebé. Las obras sociales sindicales, además, no tienen herramientas para sancionar malas praxis. El sistema premia lo que debería evitarse. Y castiga lo que debería protegerse.
Esta realidad no puede seguir siendo tolerada. Reformar no es una opción: es una urgencia. El liberalismo propone una salida clara y concreta:Promover la competencia, eliminar privilegios corporativos y garantizar que cada peso invertido en salud se traduzca en bienestar, no en distorsión. La salud no puede estar al servicio de la contabilidad. Debe estar al servicio de la dignidad. Y eso solo se logra con reglas claras, incentivos sanos y libertad para elegir.
Seguí leyendo
Ver todoLa Pampa Catriló: el Concejo le exige al Ejecutivo rendir cuentas que no llegan hace meses
La Pampa Rivas lleva a la FIA la obra de la Ruta 18, que se rompe antes de terminarse
La Pampa Portazo peronista: Di Nápoli no va al acto de Ziliotto por el Día de la Lealtad
La Pampa Ravier presenta a Iraeta en Santa Rosa: el productor pampeano pregunta de frente
La Pampa 72 horas sin aulas en la UNLPam: el paro de ADU lo pagan los alumnos
La Pampa Control a medias: Ziliotto responde por el bebé de Rancul y le pone límites a Diputados
La Pampa Elba Ortiz espera su casa hace casi tres décadas: el juez Sappa admitió que se equivocó
La Pampa Guatraché-Bahía Blanca: la Justicia Federal encontró al proveedor de la droga
Comentarios