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Agresión a un joven con discapacidad en la localidad de 25 de Mayo, La Pampa
La Pampa · 2 min

Un menor atacó a un joven con discapacidad y lo dejó al borde de la muerte

Por Redacción Pampa Liberal

Adrián Barros fue golpeado en la calle Puelén de 25 de Mayo tras negarse a darle un cigarrillo a su agresor; sufrió fractura de tabique y fue derivado al Hospital Favaloro de Santa Rosa.

Una escena desgarradora sacudió a la ciudad de 25 de Mayo en la mañana del sábado, cuando Adrián Barros, un joven con discapacidad, fue brutalmente agredido a golpes por un adolescente de 16 años. El hecho ocurrió en la calle Puelén, cerca de las 8:30 a. m., cuando el agresor se acercó a Adrián para pedirle un cigarrillo. La negativa —“no tengo”, según relataron testigos— bastó para detonar un ataque sin justificación ni límite. Barros cayó al suelo tras recibir una serie de puñetazos directos al rostro, quedando tendido, con el rostro desfigurado y en grave estado.

La escena fue presenciada por vecinos que dieron aviso al servicio de emergencias y a la policía local. Adrián fue atendido de urgencia en el hospital Jorge Ahuad, donde ingresó con lesiones múltiples: doble fractura de tabique nasal, hematomas graves en la cara y contusiones internas. Dada la gravedad de su estado, fue derivado en horas de la noche al Hospital René Favaloro de Santa Rosa, donde permanece internado en terapia intensiva. El equipo médico calificó su situación como crítica, pero estable, y mantiene un monitoreo permanente ante el riesgo de complicaciones neurológicas o respiratorias.

Lo ocurrido no solo generó consternación en el entorno familiar y sanitario, sino también una ola de indignación social. Vecinos, allegados y organizaciones vinculadas a la inclusión y los derechos de las personas con discapacidad convocaron a una manifestación espontánea en la plaza San Martín bajo el lema “Justicia por Adrián”. El intendente Leonel Monsalve también expresó su repudio ante lo sucedido: “El nivel de violencia y desprecio hacia la vida con el que actuó este menor nos exige revisar no solo la respuesta judicial, sino la contención social que estamos ofreciendo a nuestros adolescentes”, manifestó en declaraciones públicas.

Este episodio no es solo una muestra de violencia física. Es un espejo que nos obliga a mirar de frente nuestras falencias como sociedad: la falta de empatía, la naturalización del desprecio hacia quienes son diferentes, la ausencia de una red sólida de prevención y cuidado. Que un adolescente reaccione con semejante brutalidad ante una negativa tan simple como “no tengo” no puede verse como un caso aislado ni tratarse con liviandad. Nos interpela a todos. Porque construir una ciudad más justa no se logra con discursos sino con acciones concretas de respeto, inclusión y justicia real para quienes, como Adrián, ya enfrentan batallas invisibles cada día.

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