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Instalaciones eléctricas vinculadas a la compra de energía en el mercado mayorista
La Pampa · 3 min

Se van porque pueden: empresas pampeanas eligen salir del modelo estatal y comprar energía libre

Por Redacción Pampa Liberal

Grandes firmas pampeanas, como frigoríficos y molinos, abandonan el servicio de las cooperativas eléctricas para abastecerse directamente en el Mercado Eléctrico Mayorista, en busca de mejores condiciones.

La salida masiva de grandes empresas pampeanas del modelo estatal para comprar energía en el mercado libre no es un capricho, sino una clara señal de que la experiencia cooperativa estatista, que monopoliza la distribución eléctrica, fracasó en proveer mejores condiciones a sus usuarios más exigentes. Cuando las firmas locales tienen la posibilidad de elegir, prefieren la iniciativa privada porque ofrece un combo imposible de ignorar: eficiencia, precio competitivo y previsibilidad. Esto implica un desafiante mensaje para la dirigencia pública y cooperativa, que insiste en aferrarse a un sistema que hoy se revela insostenible y poco competitivo.

El fenómeno no es anecdótico ni local. En La Pampa, frigoríficos y molinos de importancia han decidido dejar de depender de las cooperativas de distribución eléctrica y adquirir energía directamente en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). La reacción natural del sector cooperativo es lamentar la “pérdida” de esos usuarios clave, pero lo que ocultan es que el modelo que administran no puede competir con la apertura y la descentralización del mercado eléctrico. El sistema estatal exige que las cooperativas sigan prestando el servicio pero les restringe sus ingresos a un valor ridículo por peaje, un esquema que solo genera déficit e inseguridad financiera. Esta es la típica lógica estatista que castiga la eficiencia en nombre de ideales “solidarios” que en la práctica terminan erosionando la calidad del servicio.

No sorprende que la Federación Pampeana de Cooperativas haya convocado a reuniones y técnicos para buscar amparos burocráticos en medio de esta crisis. Tampoco que el subsecretario de Cooperativas y Mutuales haya sido invitado a participar. Pero lo que estas medidas revelan es la incapacidad del modelo cooperativo estatizado para adaptarse a un mercado en movimiento. En lugar de reinventarse, esas organizaciones apelan a la queja y a medidas regulatorias que intentan contener la fuga de usuarios, cuando la verdadera solución sería liberalizar plenamente el sector y fomentar la competencia real. Es el mercado el que permite a los usuarios elegir opciones mejores, no un sistema cerrado que limita las alternativas y protege monopolios.

La iniciativa privada está demostrando que puede responder mejor a las demandas empresariales, brindando precios ajustados al valor real y garantizando mayor estabilidad contractual. La eficiencia no puede ser ofertada por estructuras pesadas y burocráticas que viven del subsidio o de un presupuesto asignado, sino por empresas que deben competir ganándose a sus clientes. El abandono del estatismo en la energía no es solo una buena noticia para esas empresas pampeanas, sino una invitación a toda la provincia para repensar cómo y quién debe proveer servicios públicos esenciales.

Al final, el mensaje es claro: la libertad económica genera prosperidad y mejora la calidad de vida. Las cooperativas estatistas, al cerrarse al mercado, se convierten en motores del atraso y la ineficiencia. Por eso, desde Pampa Liberal alentamos la expansión del mercado libre de energía, apoyamos a las empresas que eligen la autonomía y exigimos a los poderes públicos que regulen menos y dejen competir más. Solo un Estado limitado y un mercado abierto pueden garantizar que servicios esenciales como la energía lleguen a todos con calidad y a precios justos. La libertad no es un privilegio, es la solución.

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