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Gráfico sobre la evolución de la inflación mensual en Argentina
La Pampa · 3 min

La inflación cayó al 1,9% y Milei logra lo impensado sin emitir ni congelar precios

Por Redacción Pampa Liberal

El dato difundido por el INDEC marcó el nivel más bajo desde enero de 2022, en un mes sin congelamientos de precios ni controles estatales, según remarcó el oficialismo.

En medio de un país acostumbrado a ver dos dígitos mensuales en el índice de precios, el dato de inflación de agosto marcó un quiebre histórico: apenas 1,9%, según informó el INDEC. Se trata del nivel más bajo desde enero de 2022, y representa la confirmación empírica de que la economía argentina empieza a sanar cuando se la deja en paz.

La desaceleración no es casual. Se dio en un mes con aumentos controlados en alimentos, combustibles y servicios, a pesar de que los gremios seguían pactando paritarias con ajustes por encima del 15%. Lo que antes parecía imposible sin controles o represión de precios, hoy sucede con el mercado libre funcionando. No hubo congelamientos, ni Precios Cuidados, ni emisión para financiar gasto.

Desde que asumió, Javier Milei eligió enfrentar la inflación con herramientas reales: eliminar la emisión monetaria, llevar el gasto público a cero y sincerar precios que venían artificialmente reprimidos. Lo hizo sin maquillaje. Sin “pactos de caballeros”, sin apretar supermercados. Lo hizo con coraje político y convicción ideológica.

Los resultados empiezan a verse. En diciembre de 2023, la inflación mensual había tocado el 25,5%. En solo ocho meses, esa cifra se redujo más de 23 puntos porcentuales. Un ajuste ordenado, doloroso pero necesario, que demuestra que el verdadero populismo era el que mentía con estadísticas y escondía la miseria bajo subsidios insostenibles.

Las voces que vaticinaban hiperinflación, estallido social o “destrucción del tejido productivo” quedaron silenciadas por la realidad. No hubo caos ni hambre generalizado. Hubo sí, sacrificio y esfuerzo ciudadano. Pero también una señal clara: el país está recuperando su equilibrio.

Los mismos que durante años defendieron la emisión sin respaldo como “política expansiva”, hoy guardan silencio frente al éxito de un plan liberal que no necesitó trucos, sino apenas respeto por reglas básicas de la economía.

Hoy, más que nunca, queda claro que el problema no era el país, sino el modelo. El Estado sobredimensionado, el gasto irresponsable, el asistencialismo crónico y la cultura del privilegio fueron el caldo de cultivo de una inflación que parecía eterna. Milei vino a romper con ese paradigma. Y lo está logrando.

La inflación al 1,9% no es solo una cifra: es un mensaje. A los mercados, a los inversores, a los ciudadanos de a pie. Es la prueba de que el orden, la disciplina y la libertad funcionan. Que una Argentina productiva, austera y sin populismo no solo es posible, sino que ya empezó a existir.

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