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éxito de taquilla de una película argentina sin subsidios estatales
La Pampa · 3 min

El cine liberal existe: Homo Argentum arrasa sin subsidios y pone en jaque a la progresía cultural

Por Redacción Pampa Liberal

Homo Argentum, la película, protagonizada por Guillermo Francella y dirigida por Mariano Cohn y Gastón Dupratse se estrenó el jueves 14 de agosto de 2025 y, en tan solo cinco días, superó el medio millón de espectadores. Consolidándose así como el tercer mejor arranque cinematográfico del año y uno de los fenómenos más veloces en la historia del cine argentino. Las cifras, registradas por el sitio especializado Ultracine, no solo confirman su éxito comercial, sino que la ubican en el top 20 de las películas más vistas del año en tiempo récord. Sin subsidios, sin promoción estatal, sin tutela ideológica: solo arte, sátira y una conexión directa con el público.

El filme debutó con 73.886 asistentes en su primer día, y para el tercer día ya había superado los 330.000 espectadores. La velocidad de crecimiento es inusual para el cine argentino, especialmente si se compara con otras producciones recientes que contaron con apoyo del INCAA. Por ejemplo, Mazel Tov, de Adrián Suar, tardó 17 semanas en alcanzar una audiencia menor. Este contraste revela una tendencia que incomoda a ciertos sectores: el arte puede prosperar sin subsidios, cuando apela al mérito artístico y la conexión con el público.

La película está compuesta por 16 viñetas satíricas que retratan con crudeza y humor la idiosincrasia argentina. El “garca”, el “ventajero”, el “chorro”, el “chanta”: todos aparecen en pantalla como espejos incómodos de una sociedad que se ríe de sí misma mientras se reconoce. Las redes sociales estallaron con comentarios que iban desde la carcajada hasta la indignación. “Me vi reflejado en tres personajes y me dio vergüenza”, escribió un usuario en X. “Es la película más argentina que vi en mi vida”, dijo otro. La crítica también reaccionó con intensidad, destacando la capacidad de la obra para generar conversación sin caer en el panfleto. La sátira, cuando es inteligente, no necesita explicar demasiado: solo mostrar.

El impacto político no tardó en llegar. El presidente Javier Milei organizó una función especial y, a través de sus redes, celebró el éxito de la película como una muestra de que el arte puede florecer sin plata del Estado. “Esto es lo que pasa cuando se deja de financiar a los parásitos culturales”, escribió, en referencia a su política de recorte al INCAA. Para Milei, Homo Argentum representa una crítica directa a la “progresía woke” y a los “kukas” que, según él, han monopolizado el discurso cultural durante décadas. Más allá de la provocación, el dato es claro: una película sin subsidios logró lo que muchas producciones estatales no consiguen ni con campañas millonarias.

El caso de Homo Argentum abre una puerta que incomoda a quienes defienden el estatismo cultural como única vía de expresión artística. El cine argentino puede ser libre, exitoso y provocador sin depender del Estado. Puede conectar con el público desde la sátira, la incomodidad y la reflexión. Puede ser espejo y crítica, sin pedir permiso ni financiamiento. 

Y quizás, como sugiere el fenómeno de taquilla, también sea hora de que el liberalismo cultural deje de ser una excepción y empiece a ser una regla.

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