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pedido de auxilio financiero de un municipio pampeano a la provincia
La Pampa · 3 min

25 de Mayo en rojo: pidió $150 millones para aguinaldos y la Provincia le cerró la puerta

Por Redacción Pampa Liberal

El municipio pampeano de 25 de Mayo atraviesa una nueva tormenta fiscal. En un intento por evitar el colapso financiero, la gestión de Leonel Monsalve (Juntos por el Cambio, PRO) solicitó a la Provincia un auxilio de $150 millones para cubrir el pago de aguinaldos y saldar deudas con proveedores. La respuesta fue tajante: no. El gobierno provincial, liderado por Sergio Ziliotto, rechazó el pedido argumentando que “no hay fondos disponibles” para asistir financieramente a los municipios. La negativa no solo dejó al descubierto la fragilidad de las arcas locales, sino también la tensión política latente entre gestiones de distinto signo ideológico.

Desde la intendencia aseguran que, pese al revés, están en condiciones de abonar los sueldos y el medio aguinaldo de los empleados municipales. Sin embargo, esto implicará postergar pagos a proveedores y a la planta de funcionarios jerárquicos. Monsalve, en declaraciones públicas, remarcó que “la prioridad son los trabajadores”, aunque reconoció que la situación es insostenible si no se revierte el ahogo financiero. Esta estrategia de supervivencia, aunque comprensible, genera un efecto dominó: los proveedores locales —muchos de ellos pymes— quedan atrapados en la incertidumbre, afectando la cadena de pagos y la actividad económica regional.

El trasfondo de esta crisis no es nuevo. La caída del consumo interno, producto de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo, ha reducido drásticamente las ventas en comercios, industrias y emprendimientos locales. Esto se traduce en una menor recaudación de tasas municipales, que dependen directamente del dinamismo económico.

A la par, la demanda de ayuda social municipal se ha disparado, obligando al municipio a destinar más recursos a asistencia directa. El resultado: un desequilibrio fiscal cada vez más profundo, donde los ingresos no alcanzan para cubrir los compromisos básicos. Es el reflejo de un modelo estatista que, lejos de generar autonomía, ha cultivado una dependencia crónica del auxilio provincial o nacional.

Este episodio no es aislado. Es el síntoma de un sistema que se resiste a cambiar. Mientras se siga apostando a la expansión del gasto público sin una contrapartida productiva, los municipios seguirán atrapados en un ciclo de endeudamiento, parches y promesas incumplidas. La experiencia de 25 de Mayo debería servir como advertencia: sin reformas estructurales, sin eficiencia en la gestión y sin un cambio de paradigma hacia la libertad económica, el colapso será la norma, no la excepción.

El liberalismo no es una utopía, es una necesidad. Es hora de dejar atrás el asistencialismo como única respuesta y apostar por un modelo que premie el esfuerzo, la responsabilidad fiscal y la autonomía local. Porque solo con municipios fuertes, libres y sostenibles, se construye una Argentina verdaderamente federal.

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