Salud Pública solo para los que no pagan: en La Pampa, si contribuís, te excluyen

En una resolución que ya genera fuerte polémica, el Ministerio de Salud de La Pampa decidió redefinir el acceso a la atención gratuita en hospitales públicos, dejando afuera a miles de contribuyentes que, a pesar de estar endeudados o afrontar el costo de vida diario, ahora deberán pagar por las prestaciones, los medicamentos y los estudios.

La nueva normativa, firmada por el ministro Mario Rubén Kohan y puesta en vigencia este lunes bajo el número 2810/25, cambia los criterios de acceso a la salud gratuita: a partir de ahora, solo podrán recibir atención sin costo aquellas personas que ganen menos de 6 salarios mínimos vitales y móviles —unos $1,9 millones mensuales por grupo familiar según los valores actuales— y no tengan obra social. Hasta ayer, ese límite era de 12 salarios mínimos.

Esto significa que miles de ciudadanos que trabajan, tributan y sostienen el sistema público con sus impuestos, ya no recibirán los beneficios de ese mismo sistema si superan ese umbral de ingresos, aunque estén endeudados hasta el cuello. Porque claro, no se evalúa la deuda, la carga fiscal ni la realidad económica individual. Solo se toma el número frío del ingreso.

La nueva categorización divide a los usuarios en cuatro grupos:
🔹 No contribuyentes (ingresos menores a 6 SMVM y sin obra social): siguen recibiendo atención gratuita.
🔹 Contribuyentes (sin obra social pero con ingresos iguales o mayores a 6 SMVM): deberán pagar el 100% de la atención.
🔹 Mutualizados (con obra social): el cobro dependerá de si superan o no los 6 SMVM.
🔹 Extraprovinciales (sin al menos dos años de residencia en La Pampa): también abonarán el 100% de la atención.

Desde el Ministerio alegan que esta medida busca “mantener la equidad” y “priorizar la atención a quienes más lo necesitan”. Pero la realidad es que deja afuera a gran parte de la clase media trabajadora, a aquellos que sostienen el sistema con sus impuestos y que, ahora, no recibirán nada a cambio. Es más: si se enferman, deberán abrir la billetera.

Este cambio de criterio no solo hiere el principio de universalidad en el acceso a la salud pública, sino que sienta un precedente peligroso: en una provincia donde cada vez más personas caen en la informalidad o pierden cobertura privada, el mensaje del Gobierno parece ser que la solidaridad estatal termina donde empieza el recibo de sueldo.

¿Ajuste? Está claro que sí. Pero otra vez, no en la política ni en los privilegios del poder. Ajustan sobre el ciudadano que paga, trabaja y apenas llega a fin de mes. Ese que ahora, además de todo, debe pagar para que lo atiendan en el hospital público que él mismo financia.

Porque en La Pampa, desde esta semana, pagar impuestos te convierte en cliente, no en ciudadano.

👍 0 ❤️ 0 😮 0 😢 0 👎 0

Dejá un comentario