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Exportaciones agroindustriales argentinas, que marcaron un récord en el primer semestre de 2026
Nacionales · 4 min

Nuevo récord agroexportador: se exportó 15% más que en el primer semestre de 2025

Por Redacción Pampa Liberal

El Gobierno destacó el crecimiento en volúmenes y valor, con fuerte impulso de diversos complejos productivos.

La Argentina comercializó 63 millones de toneladas de productos agroindustriales entre enero y junio. El ingreso de divisas creció todavía más: alcanzó los USD 27.447 millones, un 18% por encima del año pasado.

Las exportaciones agroindustriales argentinas alcanzaron un nuevo récord durante el primer semestre de 2026 y consolidaron al campo como uno de los principales motores de la recuperación económica nacional.

Entre enero y junio se comercializaron 63 millones de toneladas, un 15% más que durante el mismo período de 2025. El resultado representa el mayor volumen registrado para un primer semestre, según los datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.

El crecimiento también se trasladó al ingreso de divisas. Las ventas agroindustriales generaron USD 27.447 millones, una mejora interanual del 18%. Es decir, el valor exportado avanzó incluso por encima del volumen comercializado.

Los números fueron procesados por la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional sobre la base de información del INDEC. No se trata, por lo tanto, de una proyección oficial, sino de exportaciones efectivamente registradas durante los primeros seis meses del año.

El desempeño no quedó concentrado en un único cultivo. De los 54 complejos productivos analizados, 37 aumentaron sus volúmenes exportados respecto de 2025. En conjunto, representan aproximadamente el 70% de todas las toneladas comercializadas.

El crecimiento más pronunciado correspondió al complejo girasolero, que incrementó un 129% tanto su volumen como el valor de sus exportaciones.

También se destacó el trigo, con una expansión del 56% en cantidades y del 41% en dólares; mientras que las legumbres crecieron un 48% en volumen y un 68% en valor.

Los cítricos agrios aumentaron un 23% en toneladas y un 46% en ingresos. Los productos lácteos avanzaron un 24% en volumen, la cebada un 19%, la pesca y el sorgo un 12%, el maíz un 10% y las hortalizas pesadas un 8%.

A estos sectores se sumaron la apicultura, la producción forestal, las forrajeras, el algodón, la actividad porcina y equina, el tabaco, la vitivinicultura, la olivicultura y la elaboración de alimentos para animales.

Otro de los datos relevantes fue la recuperación de productos que llevaban años sin presencia en el comercio internacional. Durante el semestre, 25 productos volvieron a ser exportados, entre ellos semillas de cártamo, grasa de cerdo, carne caprina, sémolas de maíz, manzanas, peras y damascos secos, preparaciones para sopas y gomas de mascar.

La producción argentina llegó a más de 130 destinos. Vietnam, China, Arabia Saudita, Brasil, Argelia, Indonesia, Perú, Malasia, India y Egipto fueron los compradores más importantes y concentraron en conjunto más del 53% del volumen exportado.

La diversificación de productos y mercados es especialmente importante porque reduce la dependencia de unos pocos cultivos o compradores. La Argentina continúa apoyándose fuertemente en sus grandes complejos agrícolas, pero empieza a recuperar presencia internacional en producciones regionales y sectores con mayor elaboración.

El récord se produce en un contexto de eliminación de restricciones, simplificación de trámites y apertura de mercados impulsado por el Gobierno de Javier Milei. Sin embargo, los resultados también responden a factores productivos, climáticos, comerciales y de precios internacionales, por lo que no pueden atribuirse exclusivamente a una sola medida económica.

El dato objetivo es contundente: durante el primer semestre de 2026, la Argentina exportó más toneladas, obtuvo más dólares y colocó una mayor variedad de productos en el mundo.

Mientras durante años se trató al campo como una fuente inagotable de impuestos y regulaciones, la agroindustria vuelve a demostrar qué sucede cuando al sector productivo se le permite trabajar, invertir y competir.

El nuevo récord exportador confirma que la Argentina no necesita castigar a quienes producen para obtener recursos. Necesita liberar su capacidad productiva, abrir mercados y permitir que el trabajo argentino vuelva a conquistar el mundo.

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