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incidente con manifestantes durante un acto político
La Pampa · 2 min

Intento de asesinato a Milei: el kirchnerismo ya no disimula su odio a la libertad

Por Redacción Pampa Liberal

El presidente fue rodeado por un grupo de manifestantes que golpeó el vehículo presidencial e intentó frenar su marcha en medio de la gira por Lomas de Zamora.

Javier Milei fue víctima de una emboscada violenta en Lomas de Zamora mientras se dirigía a cumplir con su agenda presidencial. Un grupo de manifestantes kirchneristas, organizados y con actitud claramente agresiva, rodeó el vehículo en el que viajaba el mandatario, arrojando objetos, golpeando la carrocería e intentando detener su marcha a la fuerza. Lejos de una simple protesta espontánea, lo que ocurrió fue un ataque coordinado, con móviles políticos explícitos y un blanco claro: el Presidente de la Nación.

Este episodio no es un hecho aislado. Es el resultado previsible de años de discursos de odio disfrazados de justicia social. Desde que Milei asumió el gobierno con un mandato popular rotundo, los sectores más radicalizados del kirchnerismo no han dejado de buscar formas de desestabilizar su gestión: desde piquetes y paros hasta operaciones mediáticas y judiciales. Ahora, el intento de agresión física directa marca un nuevo y peligroso escalón en esa escalada.

¿Por qué tanto odio? Porque Milei representa lo opuesto al modelo de poder que el kirchnerismo sostuvo durante dos décadas. Donde ellos repartían subsidios discrecionales, él promueve responsabilidad fiscal. Donde ellos construyeron redes clientelares, él impulsa autonomía individual. Donde ellos ampliaron el Estado a fuerza de cargos políticos, él recorta privilegios. Por eso lo atacan: porque está desmontando las bases de su negocio político.

Pero lo que no pudieron frenar en las urnas, ahora intentan frenarlo con violencia. Es la reacción desesperada de quienes ven que su tiempo se termina. Atentar contra el Presidente es atentar contra la democracia misma. Es pretender que el pueblo argentino, que eligió un rumbo de libertad, se vea intimidado por los gritos de quienes no toleran haber perdido.

Hoy más que nunca, es clave no retroceder. No ceder ante las amenazas del viejo régimen que se resiste a morir. Defender a Milei no es sólo defender a un presidente: es defender un símbolo del cambio, del orden, de la legalidad y de la esperanza. No dejemos que el miedo nos vuelva a encadenar.

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