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Luis Caputo, ministro de Economía de la Nación Argentina
Nacionales · 3 min

Chau impuestos, chau sobreprecios: el Gobierno liberó la importación de celulares

Por Redacción Pampa Liberal

El Decreto 333/2025 llevó los aranceles del 16% al 0% y se suma a la baja de impuestos internos en celulares, televisores y aires acondicionados.

El Gobierno nacional eliminó por completo los aranceles a la importación de celulares, una decisión que impacta de forma directa y positiva en el bolsillo de los consumidores. Desde esta semana, los teléfonos móviles importados dejan de pagar impuestos que durante años inflaron artificialmente los precios y convirtieron a la Argentina en uno de los países más caros de la región para comprar tecnología.

La medida, establecida en el Decreto 333/2025, completa un proceso de reducción progresiva: los aranceles pasaron del 16% al 8% en 2025 y ahora directamente al 0%. A esto se suma la eliminación previa de los impuestos internos para celulares, televisores y aires acondicionados, lo que reduce aún más la carga impositiva sobre bienes de uso cotidiano.

Con menos impuestos, el resultado es simple: celulares más baratos. La quita total de aranceles reduce el costo de ingreso de los equipos y abre la puerta a que esa baja se traslade al precio final. En un mercado más competitivo, las marcas y comercios ya no pueden esconder sobreprecios detrás de cargas estatales.

Además, la medida amplía la oferta disponible. Más modelos, más marcas y lanzamientos que llegan en tiempo real al país, sin demoras ni encarecimientos artificiales. El consumidor gana poder de elección y deja de estar obligado a pagar de más por tecnología básica.

Hoy el celular no es un lujo: es una herramienta de trabajo, estudio, acceso a servicios, banca digital, educación y comunicación. Al bajar los precios, más personas pueden acceder a dispositivos de mejor calidad, con mayor vida útil y mejores prestaciones.

La eliminación de impuestos no solo impacta en el valor del equipo, sino también en la posibilidad de renovar dispositivos obsoletos, mejorar la conectividad y reducir la brecha digital, especialmente en los sectores de ingresos medios y bajos.

Durante años, una parte significativa del precio de un celular no tenía que ver con su tecnología, sino con impuestos y regulaciones. Al retirarse el Estado del medio, queda expuesto el valor real del producto y se termina con una distorsión que castigaba al consumidor sin ofrecer ningún beneficio tangible.

La lógica es clara: menos impuestos no es un slogan, es más acceso, más competencia y mejores precios. En este caso, la apertura no beneficia a intermediarios ni a burócratas, sino directamente a quienes pagan el producto.

La eliminación de aranceles a los celulares es una de esas medidas que no necesitan demasiada explicación: se traduce en menos plata que sale del bolsillo del consumidor. En un contexto donde cada peso cuenta, bajar impuestos sobre tecnología básica es una decisión que impacta en la vida cotidiana de millones de argentinos.

Menos impuestos, más competencia y precios más justos.
El beneficio, esta vez, no es teórico: se ve en la góndola.

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