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Sergio Ziliotto, gobernador de La Pampa, en un acto de gobierno
La Pampa · 3 min

Gobernador Ziliotto; ya no nos falte el respeto: no recorte los servicios que le quedan a los pampeanos, recorte sus privilegios.

Por Redacción Pampa Liberal

La reducción de la jornada laboral en la administración pública provincial reduce la atención al público a solo tres horas diarias, mientras la provincia enfrenta faltantes de médicos, patrulleros e insumos básicos.

Hay decisiones que exponen una gestión; y hay decisiones que la desnudan por completo.
La reducción de la jornada laboral de la administración pública provincial es esto último: la confesión más cruda de un gobierno agotado, sin ideas, sin rumbo y sin respeto por el pueblo trabajador.

Mientras la provincia se cae a pedazos, mientras faltan médicos, patrulleros, insumos, infraestructura, inversión y servicios básicos, Ziliotto decide ahorrar… recortando atención al público.
No recorta sus ministerios inflados.
No recorta asesores, choferes, privilegios ni cajas políticas.
No recorta el gasto inútil.

Recorta lo que afecta directamente al vecino.
Al que madruga.
Al que trabaja.
Al que sostiene esta provincia con el lomo.

¿De verdad la solución para “ahorrar” es atender solo tres horas por día?
¿Tres horas?
¿Esa es la “eficiencia” de la que hablan?
¿Esa es la transparencia?
¿Ese es el respeto por el ciudadano?

Lo decimos con claridad, porque alguien tiene que decirlo:
esto no es austeridad. Esto es abandono.
Un Estado que no funciona tres horas por día, no funciona.
Un Estado que recorta a la gente y no a la política, es un Estado que perdió toda legitimidad moral.

Y lo más indignante es la excusa:
“Menor demanda estacional”, “reducción del consumo energético”, “esquema transitorio”.
La misma poesía administrativa que escuchamos hace veinte años cada vez que no quieren asumir el verdadero problema:
el Estado pampeano es enorme, caro, lento e ineficiente… porque está hecho para sostener poder político, no para prestar servicios.

Mientras tanto, los pampeanos siguen chocando contra ventanillas cerradas.
Esperando horas para tramitar lo básico.
Y soportando una provincia en la que siempre sobra Estado… menos cuando hay que trabajar.

Señor gobernador:
ya nadie le cree.
No recorta lo que debe.
No ordena lo que importa.
No cuida lo que está obligado a cuidar.
Y sí, se lo decimos de frente:
usted le está faltando el respeto a este hermoso pueblo trabajador.

Y acá no hablamos desde el enojo vacío.
Hablamos desde el compromiso.
Desde la convicción.
Desde la responsabilidad que tenemos con nuestra audiencia, con nuestros lectores y con nuestra provincia.

Por eso, desde Pampa Liberal hacemos una promesa clara:
vamos a trabajar día y noche, incansablemente, para que en 2027 los pampeanos tengan la oportunidad democrática de poner fin a este ciclo político que tanto daño hizo.
Vamos a exponer cada privilegio.
Cada caja.
Cada irregularidad.
Cada abuso.
Cada mentira.

Porque este pueblo no merece migajas ni excusas.
Merece un gobierno que trabaje, que rinda cuentas y que respete su tiempo, su esfuerzo y su dignidad.

Y si Ziliotto no piensa hacerlo, entonces seremos nosotros —y las decenas de miles de pampeanos que están despertando— quienes lo recordaremos todos los días, hasta el último minuto de este mandato.

Pampa Liberal está con sus 14.000 almas y con todas las que se sigan sumando.
La libertad va a llegar a La Pampa.
Y esta vez, nada ni nadie la va a frenar.

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