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Javier Milei, con gesto pensativo, durante una entrevista televisiva a distancia
Nacionales · 5 min

Agenda fiscal: Milei ratificó que seguirá bajando retenciones si hay crecimiento y superávit

Por Redacción Pampa Liberal

El presidente habló a distancia en el Coloquio IDEA, en Mar del Plata, entrevistado por el periodista José del Río. Confirmó que la baja de retenciones sigue en pie y que también apunta a eliminar, “llegado su momento”, el impuesto al cheque. Pero otra vez condicionó esa baja al crecimiento económico y al equilibrio fiscal, sin fijar una fecha ni comprometerse con la ley que reclama el campo.

Javier Milei confirmó que la baja de retenciones al agro sigue en la agenda del Gobierno, pero la condicionó otra vez a dos variables: que la economía crezca y que se sostenga el equilibrio fiscal. Lo dijo en una entrevista a distancia con el periodista José del Río, durante el Coloquio IDEA, el encuentro empresarial que se realiza en Mar del Plata.

“En la medida que la economía crezca, nosotros vamos a seguir bajando impuestos. Nuestra idea es seguir bajando las retenciones; es sacar también, llegado su momento, el impuesto a los débitos y créditos bancarios”, dijo el presidente, en referencia al tributo conocido como impuesto al cheque, otro de los que la administración libertaria busca eliminar.

El mecanismo que planteó Milei es el mismo que repite desde que asumió: primero el orden de las cuentas públicas y después la baja de impuestos. “Pero, de vuelta, para eso nosotros necesitamos crecer y necesitamos tener equilibrio fiscal. El equilibrio fiscal es el ancla central del programa”, explicó. Para justificar esa secuencia, recordó que, según su lectura, 20 de las 22 crisis que atravesó la Argentina desde 1901 hasta 2023 se originaron en gastar más de lo que el Estado recauda.

La baja de retenciones no es una promesa abstracta: ya tiene un recorrido concreto. Al asumir Milei, la alícuota sobre la soja era del 33%; hoy está en el 24%. Desde enero de 2027, además, empezará a regir una reducción gradual de las alícuotas que pesan sobre los granos, según detalló Infocampo. Es la señal que el campo venía reclamando, aunque lejos todavía de lo que el propio Milei prometió en campaña, cuando aseguró varias veces que eliminaría las retenciones desde el primer día de su gobierno.

Ese contraste es el que ordena la discusión actual. El impuesto bajó, pero sigue vigente, y la pregunta que domina al sector agropecuario ya no es si el Gobierno va a subir las retenciones, sino a qué ritmo las va a seguir bajando.

Ahí aparece un dato que conviene mirar con atención: el propio Presupuesto 2027, el proyecto de ley de gastos y recursos que el Gobierno envió al Congreso, proyecta recaudar 41,3% más por derechos de exportación el año próximo, pese a la baja de alícuotas prevista. La cifra no desmiente la reducción del impuesto -las alícuotas efectivamente bajan-, pero sí marca que el Estado espera cobrar más en términos nominales, apoyado en el crecimiento de la producción y de los precios. Es una proyección presupuestaria, no una recaudación ya ejecutada, y conviene tenerlo presente antes de sacar conclusiones apuradas.

El reclamo del campo no se agota en el número de la alícuota. En el Congreso Anual de la Federación Agraria Argentina, la entidad reeligió a Andrea Sarnari como presidenta, y desde ahí insistió en que el fin de las retenciones no alcance solo con una decisión del Poder Ejecutivo: pidió que sea el Congreso el que vote su eliminación, para blindarla ante cualquier emergencia fiscal futura y evitar que, como pasó antes, el impuesto vuelva a subir apenas cambien las urgencias de caja.

Milei no se comprometió con esa vía legislativa. Tampoco fijó una fecha para terminar con las retenciones. Lo que ratificó es la dirección: mientras haya equilibrio fiscal y la economía crezca, el camino es bajar impuestos, no subirlos. Para un productor pampeano, esa definición pesa en lo concreto: cada punto de retención es plata que sale del campo antes de cualquier ganancia, y el ritmo de la baja condiciona si conviene sembrar, invertir o esperar.

El presidente también usó la entrevista para hablar del año próximo como una bisagra. “El año que viene los argentinos se van a enfrentar a la situación de tener que elegir el sendero que continúa el crecimiento (…) o volver al modelo del pasado, que lleva fracasando 100 años”, dijo, y ubicó al agro, junto con la minería, el petróleo, el gas y la economía del conocimiento, entre las ventajas competitivas que, según su diagnóstico, pueden potenciar a la Argentina si el rumbo actual se sostiene.

La definición de Milei deja planteado el verdadero cruce de esta discusión: entre el reclamo histórico del campo de que las retenciones desaparezcan por ley y la condición que pone el Gobierno de hacerlo solo cuando la macroeconomía lo permita. Esa distancia, y no la intención declarada, es lo que hoy separa al presidente de la eliminación total del impuesto que prometió en 2023.

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